Ir al contenido principal

Canto a La Pampa: Poema para los caídos de la Escuela Santa María - Francisco Pezoa (1908)

A 108  años de la repudiable Matanza de la escuela Santa Maria de Iquique. 


(Imagen de los muertos en la masacre)
  
Poema titulado La Pampa 
Francisco Pezoa 
(Música de "La Ausencia")



I

Canto la Pampa, la tierra triste,
réproba tierra de maldición,
que de verdores jamás se viste
ni en lo más bello de la estación;
donde las aves nunca gorjean,
donde no crece la flor jamás,
donde riendo nunca serpea,
el arroyuelo libre y fugaz,

II

Año tras año por los salares
del desolado Tamarugal,
lentos cruzando van por millares
los tristes parias del capital;
sudor amargo su sien brotando,
llanto sus ojos, sangre sus pies,
los infelices van acopiando
montones de oro para el burgués

III

Hasta que un día, como un lamento
de lo más hondo del corazón,
por las callejas del campamento
vibró un acento de rebelión;
eran los ayes de muchos pechos,
de muchas iras era el clamor,
la clarinada de los derechos
del pobre pueblo trabajador.

IV

"Vamos al Puerto, dijeron, vamos,
con su resuelto, noble ademán,
para pedirles a nuestros amos
otro pedazo, no más de pan"
Y en la misérrima caravana
al par del hombre marchar se ven,
la amante esposa, la madre anciana,
y el inocente niño también

V

¡Benditas víctimas que bajaron
desde la pampa, llenos de fe,
y a su llegada lo que escucharon,
voz de metralla tan sólo fue!
¡Baldón eterno para las fieras
masacradoras sin compasión!
¡Queden manchados con sangre obrera
como un estigma de maldición!

VI

Pido venganza para el valiente
que la metralla pulverizó;
pido venganza para el doliente
huérfano triste que allí quedó;
pido venganza por la que vino
tras del amado su pecho a abrir:
pido venganza para el Pampino
que como bueno supo morir

  
La Protesta, año 1, Nº3, 

Santiago, primera quincena de junio de 1908

Comentarios

Entradas populares de este blog

El criminal - Albert Libertad (1906)

El Criminal Tú eres el criminal, Oh Pueblo, puesto que tú eres el Soberano. Eres, bien es cierto, el criminal inconsciente e ingenuo. Votas y no ves que eres tu propia víctima. Sin embargo, ¿no has experimentado lo suficiente que los diputados, que prometen defenderte, como todos los gobiernos del mundo presente y pasado, son mentirosos e impotentes? ¡Lo sabes y te quejas! ¡Lo sabes y los eliges! Los gobernantes, sean quienes sean, trabajaron, trabajan y trabajarán por sus intereses, por los de su casta y por los de sus camarillas. ¿Dónde y cómo podría ser de otro modo? Los gobernados son subalternos y explotados; ¿conoces alguno que no lo sea?
Mientras no comprendas que sólo de ti depende producir y vivir a tu antojo, mientras soportes –por temor- y tú mismo fabriques –por creer en la autoridad necesaria- a jefes y directores, sábelo bien, también tus delegados y amos vivirán de tu trabajo y tu necedad. ¡Te quejas de todo! ¿Pero no eres tú el causante de las mil plagas que te devoran?
T…

EL SIGLO DEL MIEDO - ALBERT CAMUS (1948)

Combat, noviembre de 1948
El siglo del miedo El siglo XVII fue el siglo de las matemáticas, el XVIII el de las ciencia físicas y el XIX el de la biología. Nuestro siglo XX es el siglo del miedo. Se me dirá que el miedo no es una ciencia. Pero, en primer lugar, la ciencia es en cierto modo responsable de ese miedo, porque sus últimos avances teóricos la han llevado a negarse a sí misma y porque sus perfeccionamientos prácticos amenazan con destruir la Tierra. Además, si bien el miedo en sí mismo no puede ser considerado una ciencia, no hay duda de que es, sin embargo, una técnica. 

Lo que más impresiona en el mundo en que vivimos es, primeramente y en general, que la mayoría de los hombres (salvo los creyentes de todo tipo) están privados de porvenir. No hay vida valedera sin proyección hacia el porvenir, sin promesas de maduración y de progreso. Vivir contra una pared es una vida de perro. ¡Y bien! Los hombres de mi generación y de la que ingresa hoy en los talleres y las facultades viv…

El ateísmo de Bakunin por Ángel J. Cappelletti

El ateísmo de Bakunin A diferencia de Marx, su enemigo en la Asociación Internacional de Trabajadores, Bakunin no llega al materialismo y al ateísmo sino a una edad ya muy avanzada. Cuando Bakunin conoce a Marx, en París, durante la segunda mitad del año 1844 (ambos pertenecen por entonces al círculo “Vörwarts”), el joven ex-director del “Rheinische Zeitung” fundamenta ya, con plena conciencia teórica, su socialismo en una filosofía materialista y atea. El propio Bakunin lo testimonia así en época posterior y en tono admirativo escribe: “En aquel tiempo yo no sabía nada en absoluto de economía política y mi socialismo era puramente instintivo. Y él (Marx), aunque más joven que yo, era ateo, materialista documentado y socialista consciente”. En realidad, el ateísmo de Bakunin, que es, como veremos, una consecuencia de su anarquismo, sólo se hace posible una vez que, desechadas definitivamente las aspiraciones nacionalistas, el ímpetu revolucionario alcanza un cauce más profundo, y se apl…