miércoles, 24 de octubre de 2012

Leah-Lynn Plante ante el Gran Jurado del 10 de Octubre de 2012


 Actualmente Leah se encuentra recluida por no acatar las órdenes del tribunal  junto a sus compañeros Matt y Kteeo...

La mañana del 25 de julio de 2012 mi vida dio un giro radical en cuestión de horas. Agentes del FBI de los alrededores de Washington y Oregón, junto con agentes de las Fuerzas anti terroristas de Washington, echaron abajo la puerta de mi casa, esposaron a mis compañeros de piso y a mí misma a punta de pistola y nos retuvieron en el patio trasero mientras nos leían una orden de registro y saqueaban nuestra casa. Dijeron que aquello estaba relacionado con los actos de vandalismo sucedidos durante el Primero de Mayo en Seattle de este año.
Sin embargo, sospechábamos que aquello no tenía nada que ver con algunas cristaleras rotas. Como si el “1984” de Orwell les hubiese servido de ejemplo, se llevaron libros, obras de arte y otro tipo de literatura como “pruebas”, así como muchas otras pertenencias personales aunque parecía que ellos mismos sabían que ninguno de nosotros había estado siquiera en Seattle durante el Primero de Mayo. Sabíamos que aquello era lo que era, estaban tratando de investigar a anarquistas y perseguirles por sus ideas. Aquello era como “ir de pesca”, era una caza de brujas. Desde entonces, gracias a una petición que realizamos basada en el acta de libertad de información, hemos sabido que este Gran Jurado había sido convocado el 2 de Marzo del 2012, dos meses antes de que los hechos ocurridos el Primero de Mayo tuviesen siquiera lugar.
Me entregaron una citación para testificar ante un Gran Jurado el 2 de Agosto, una semana más tarde. Precipitadamente fui metiendo mi vida en cajas, y me deshice de la mayoría de mis pertenencias personales, preparándome así para entrar a la cárcel. Aquel día fui rechazada tras negarme a testificar y me volvieron a citar para el 30 de Agosto, que finalmente se aplazó hasta el 13 de Septiembre. Durante ese tiempo traté de dedicarme tiempo a mí misma, puse en orden mis asuntos y recibí consejos de otras personas que se habían resistido a Grandes Jurados o habían ido a la cárcel, o ambas cosas. Volví al Gran Jurado el 13 de Septiembre, donde se me concedió inmunidad. Cuando se te concede algo así, pierdes tu derecho a permanecer en silencio y te pueden enviar a prisión por desacato civil. Entre consultar con mi abogado y una larga hora de receso, evité una audiencia por desacato simplemente porque no tenían tiempo. Fui rechazada como testigo de nuevo y me dijeron que recibiría una cuarta citación. Salí de la sala de juicios y justo me encontré con Matthew Kyle Duran, mi compañero, que también se encontraba resistiendo contra el Gran Jurado. Se lo estaban llevando a la cárcel en un furgón policial. Me rompió el corazón ver como secuestraban a una persona tan increíble y fuerte como él, y como le estaban apartando de sus amigos y de sus seres queridos. Katherine “Kteeo” Olejnik tuvo la misma suerte tras negarse a testificar el 27 de Septiembre. En este momento, Matt y Kteeo están en la cárcel por un único motivo, permanecer callados. No siento nada más que amor y admiración por ellos y sé que otros cientos de personas sienten lo mismo. De camino a casa aquella noche, sentía como si mi cerebro se estuviese cortocircuitando. Unos cuantos días más tarde, recibí mi siguiente citación para el 10 de Octubre. También le notificaron a mi abogado que estaban preparando una audiencia por desacato.
Pero fechas de juicios aparte, mi vida ha sido una montaña rusa últimamente. Gracias a eventos no relacionados con este tema he sufrido severas depresiones y trastorno de estrés postraumáticos durante años. Ahora es mucho peor y las cosas nuevas me desencadenan. Durante un tiempo después del registro me sentía en constante estado de pánico y casi no podía comer. Cada vez que alguien llamaba a la puerta, cada vez que oía cualquier tipo de ruido en mi casa, mi corazón daba un vuelco y pensaba “vienen a por mí”. Desde aquella fría mañana de Julio hasta hoy que estoy escribiendo esto no he dormido ni una sola noche completa gracias a las nauseas producidas por la ansiedad, que me despiertan entre las 4:00 y las 7:00 cada mañana. Tras un par de meses, el pánico inicial se ha ido desvaneciendo y transformando en una especie de aceptación sombría. Pero a pesar los temas relacionados con mi salud mental, nunca considerá la opción de cooperar con el estado y nunca lo haré. Es algo que va contra todo en lo que creo. En mi brazo derecho tengo tatuada la frase: “Trata de vivir causando el menor daño posible”. Es algo en lo que creo cada día de mi vida y continuaré viviendo de esa manera, esté encerrada o no.
No puedo expresar con palabras como agradezco a todos aquellos que nos han mostrado su apoyo y solidaridad, especialmente a nuestros amigos, parejas y nuestros seres queridos. Todos superaremos esto juntos. Sé que parezco un disco rayado con ese sentimiento, pero creo que merece la pena repetirlo. Quieren hacernos sentir aislados, solos y asustados. Sé que aunque Kteeo haya sida encerrada en aislamiento, no se siente sola. Sé que Matt no se siente solo. Sé que yo no me sentiré sola. Cuando tratan de destrozar comunidades sin piedad, no nos dispersamos, nos hacemos más fuertes, prosperamos. Veo este represión del estado de la siguiente forma: El Estado cree que la cárcel es un agujero negro que puede acabar con todo lo que se propongan. Pero en realidad, es algo mucho más parecido a una guardería estelar en la que sin querer, se crean nuevas y más fuertes estrellas anarquistas.
Acepto lo que inevitablemente me ocurrirá hoy a mí. Pido a la gente que continúe apoyándonos mientras dure este proceso, ya sea escribiéndonos, mandándonos libros, donando dinero o difundiendo el caso.
Mis convicciones son inquebrantables y todo esto no las resquebrajará. Hoy es 10 de Octubre del 2012 y estoy preparada para ir a la cárcel.

Amor y solidaridad para todos aquellos que resisten,
En silencio por siempre.
Leah-Lynn Plante

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